Tomar una decisión es un concepto que llama la atención y suena a un grado total de certidumbre, a elegir 100% por algo y seguir ese camino de manera ferviente. Puede ser un tanto así a veces, pero¿Es realmente tomar una decisión un hecho que da por sentada una seguridad total? Pues no, no es tan así. ¿Por que?
Porque toda decisión que tomamos siempre carga consigo un grado de incertidumbre, cuando nos vemos en la situación de tener que decidir cual sera nuestra próxima acción a seguir o a escoger. Esto nos da la incertidumbre, decidimos por un camino, pero podríamos haber elegido otro que nos llevaría a un lugar diferente, o quizá al mismo pero de una manera diferente, nos vemos frente a varias opciones y calculamos cual es la mas conveniente, realizamos una proyección, imaginamos que es lo mas conveniente y como se vería afectada nuestra vida con cada una de las posibles decisiones.
Al momento de decidir tenemos que elegir y hay decisiones que tomamos con un mayor grado de seguridad estas son generalmente las que mejor pensamos y analizamos antes de tomar, por esto debemos permitirnos un tiempo y saber analizar que es lo que mas nos convence y nos conviene. Pero ojo el análisis puede fallar por mas seguridad, tiempo o meditación que hayas dedicado a tu decisión siempre hay posibilidades de que te arrepientas.
El truco esta en no concentrarse en el error.Volvemos a la teoría de la decisión, si te equivocas tendrás que decidir si quedarte en el error y en tu mala decisión o en decidir ver como seguir adelante sin centrarte en ¨oh tome una mala decision¨.
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